Badalona debe reforzar su rol de nodo de comunicación entre la zona norte de Barcelona, el bajo Maresme y el Vallès Oriental, potenciando, a la vez, toda la subcomarca del Barcelonès Norte, desde Santo Adrià y Santa Paloma en Montgat y Tiana.

Restaurar la conexión con el Vallès.

Tradicionalmente Badalona ha mantenido lazos muy estrechos con el Vallès Oriental y el Baix Maresme, pero es necesario corregir el retraso de las infraestructuras de comunicación que unen estas comarcas a fin de preservar y potenciar los intercambios comerciales, culturales y sociales entre sus poblaciones y aportar a Badalona una nueva centralidad en la red de ciudades metropolitanas.

Àrea de Construcción del Túnel B-500

El proyecto de remodelación de la carretera de la Conrería, la B-500, que une Badalona y Mollet, supondrá una gran mejora de la comunicación de Badalona con el Vallès, y fomentará la interrelación de unos territorios y uno tejidos económicos que tradicionalmente se han complementado mutuamente. El nuevo trazado ha de permitir el transporte de mercancías entre el interior de la comarca del Vallès y el Barcelonès Nord. El trazado actual no es utilizable para la actividad económica y es marginal para los desplazamientos personales. Un estudio reciente señala que cada día salen 13.000 vehículos de Badalona hacia el Vallès.

El proyecto actual corrige los inconvenientes del proyecto presentado el 2003, y prevee la construcción de un túnel mucho más largo y en una cota inferior, de unos tres kilómetros, y una vía preferente desdoblada. Se habla de la posibilidad que empiece en la riera de Montalegre y que tenga una conexión directa des de la B-20 y la C-31.

El departamento de política territorial de la Generalitat de Catalunya estima que el coste del Túnel de la Conrería ascenderá a 275 millones de euros, muy por encima de los 50 millones presupuestados inicialmente. Las obras se podrían financiar mediante el denominado “peaje a la sombra”, consistente en la financiación por parte de la iniciativa privada, a cambio del pago de un canon por parte de la administración en función del tránsito que registre la vía durante el período de concesión de la infraestructura (unos 30 años).

Este proyecto podría complementarse, tal como piden los sectores más partidarios del transporte público, con una corona ferroviaria que uniría los dos territorios que pretende conectar la B-500. La nueva línea ferroviaria uniría Barcelona (Sant Andreu Comtal), Badalona, Mollet, Granollers y Mataró.

Volver a mirar hacia el Maresme

Badalona, junto con Mataró, ha ejercido de polo y motor del baix Maresme. La sierra litoral, las vías del ferrocarril junto al mar que se han convertido en un metro regional y la doble incisión de los trazados de la C-31 y la N-II, han configurado un corredor residencial y de actividades que tiene trazos de ciudad lineal, pero a la que le falta coherencia en las actuaciones urbanísticas, sentido de conjunto y tomar conciencia de las ventajas y sinergias que comportaría acordar políticas de desarrollo coordinadas y conjuntas para promover las ventajas comparativas de todo el corredor.

Este corredor que podemos nombrar Corredor de Levante tiene una población (año 2004) de 458.430 habitantes en una superficie de 130 kilómetros cuadrados, lo cual significa una densidad muy notable de 3.518 habitantes por kilómetro cuadrado.

Las principales ventajas comparativas del corredor son la calidad paisajística y el clima del su territorio, al pie de la sierra litoral, y en general, la calidad de sus viviendas, el potencial turístico de sus puertos deportivos, a los cuales se acaba de sumar el puerto de Badalona, las oportunidades para un turismo de incentivos y de negocios que ofrece el patrimonio arqueológico y el Centro de Convenciones de Badalona, el atractivo de importantes centros comerciales, tanto de carácter urbano como de grandes superficies y el mantenimiento de una base industrial muy considerable.

Los principales déficits a los que hay que hacer frente son el retraso en la potenciación de las actividades terciarias y servicios avanzados y la transformación productiva hacia actividades de mayor valor añadido, el nivel de formación de los segmentos más desfavorecidos de población, la insuficiencia de las comunicaciones, la falta de una red de espacios verdes de protección, el retraso en la construcción de hoteles, especialmente en Badalona, y la ausencia de un consenso político y de un instrumento de planificación conjunto de las actividades del territorio.